CULTURA
DANIEL JOHNSTON: SINÓNIMO DE SENSIBILIDAD

DANIEL JOHNSTON: SINÓNIMO DE SENSIBILIDAD

A Daniel Johnston sus demonios lo han llevado a ese lugar que los psicólogos llaman trastorno bipolar y que hasta hace unos años se lo conocía como un psicótico maniaco-depresivo.

Esos mismos demonios a veces lo dejaban un rato en paz (o no tanto) para componer canciones hermosas.

Antonin Artaud escribió: “Vivír no es otra cosa que arder en preguntas. No concibo la obra al margen de la vida”, y sin dudas Daniel Johnston ardió y con su fuego iluminó y se quemó a si mismo.

Durante la década del ochenta, Daniel grababa cassettes con sus canciones en el garaje de su casa, con una guitarra desafinada o con su teclado, dibujaba las tapas y los repartía a todo el que se cruzaba por su camino. Como no tenía doble cassettera volvía a tocar las mismas canciones una y otra vez para hacer las copias.

En el año 2013 tocó en Buenos Aires, en Niceto Club de Palermo. Daniel salió al escenario solo con  la remera de “Hi How Are You?” (uno de esos cassettes), esa que lo hizo famoso gracias a que Kurt Cobain la usó un par de veces frente a las cámaras. Tocó una canción con la guitarra colgada debajo de la pera, temblaba y miraba nervioso el atril con las letras, pidió disculpas y se fue. A los minutos volvió con la una banda de músicos locales que se reunieron para la ocasión y ahí la cosa mejoró, sobre todo para él, que se lo veía un poco más distendido. Abría entre tema y tema una botella chiquita de Coca Cola o de agua y bebía un sorbo. Pasaron ocho, nueve o diez canciones más, al final nuevamente temblaba y se lo notaba molesto con su hermano, quien desde un costado del escenario quería que el show terminará. El final fue con “True Love Will Find You In The End”, quizás su canción más conocida.

 

Sobre Daniel Johnston se escribió mucho, pero seguramente lo más interesante para adentrarse en su mundo de canciones, demonios, dibujos y amores frustrados sea el documental “The Devil And Daniel Johnston”, hecho en gran parte por filmaciones que el propio Daniel hacía con una cámara de video en los ochenta y noventa.

Daniel Johnston. Crédito: texasmonthy.com
Daniel Johnston. Crédito: texasmonthy.com

 

 

Su obra gira siempre en torno al amor no correspondido de una compañera del secundario, que sirvió como musa inspiradora durante todos estos años, sus obsesiones, su amor por los Beatles y las historietas; y por todas esas películas que se repetían una y otra vez en su mente hasta que se apagó en el año 2019, en su casa rodeado de comics, instrumentos y cientos de canciones que en algún lugar siguen sonando.

Imagen destacada: arteporexcelencias.com

Matías Anomiko Terzaghi

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