SOCIEDAD
LOS PADRES DE UNA JOVEN CON DISCAPACIDAD PIDEN MÁS FLEXIBILIDAD EN LAS VISITAS

LOS PADRES DE UNA JOVEN CON DISCAPACIDAD PIDEN MÁS FLEXIBILIDAD EN LAS VISITAS

Ailen Rodríguez, “Tati”, como la apodan cariñosamente sus allegados, nació en Castelar y allí se crió junto a sus dos hermanas, Sabina (33), Malena (25) y sus padres, Jorge (57) y Mariana (54). Hasta los seis años llevó una vida “normal”, pero a raíz de haberse descompuesto en el colegio recibió un diagnóstico devastador: Un tumor en la cabeza, con un pronóstico de doce años de vida.
Luego de dos cirugías, una en el Hospital Garrahan y la otra en el Hospital Italiano logró recuperarse, pero pese a llevar a cabo distintos tratamientos las secuelas del tumor mermaron su movilidad y su sistema cognitivo.

Durante la pandemia Tati cumplió 31 años y llevó a cabo sus actividades de manera virtual, pero a comienzos de este año comenzó a decaer emocionalmente y no quería participar de las mismas. Debido a que también empezó a involucionar en distintos aspectos, el psiquiatra les recomendó llevarla a una institución para personas con discapacidad, siguiendo esta recomendación decidieron, en el mes de agosto trasladarla, y desde ese momento sólo han podido visitarla cuatro veces.

Si bien desde el 1 de octubre las restricciones impuestas en el marco de la pandemia se han flexibilizado en todo el país, el protocolo para la prevención y control de Covid-19 en los hogares para personas con discapacidad no ha recibido modificaciones posteriores a las del 26 de julio; desde el Ministerio de Salud de La Provincia de Buenos Aires explicaron que la periodicidad de las visitas sigue siendo quincenal, porque estas intituciones requieren protocolos más exigentes, ya que se trata de personas de máximo riesgo.

Tati es hincha fanática de Boca y anhelaba poder ir a ver el Superclásico con su familia en su casa, pero las salidas aunque no están restringidas implicarían que al volver al hogar ella se aisle es su habitación durante 10 días”. Le tuve que decir que ‘no’ con todo el dolor del mundo, afirmó su padre; también expresó junto con Mariana: “Tenemos que esperar quince días para ir a ver a Tati. Es desesperante. Nuestra hija cree que nos olvidamos de ella. No entiende por qué ni nosotros ni sus hermanas la vamos a ver más seguido”.

Su papá hace unos días, mientras charlaba por teléfono con Gabriel Carrozzino, su amigo desde la secundaria, a este último se le ocurrió la idea de hacer una petición en Change.org, mediante la cual piden al Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires que modifique los protocolos, para que los familiares de personas con discapacidad que viven en hogares y en geriátricos puedan visitarlos, al día de hoy la solicitud suma más de 1500 firmas.“No somos los únicos. Sé que hay muchas más familias como la nuestra que están atravesando esta situación tan dura. Ojalá alguien tome nota de nuestro pedido”, dice el papá de Tati y agradece a cada uno de los que los apoyaron con su firma.

Imagen destacada: Ailen junto a sus padres. Foto: infobae.com

Sol Carrizo

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